DEVOCIONAL

La libertad en Cristo

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“Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” Juan.8:32.

Vivimos tiempos en nuestro país donde la libertad en todo sentido ciudadano se está perdiendo cada día más. Eso no se puede negar. Por ello, es importante tratar de entender lo que es la libertad en Cristo. Ya que los políticos han trillado tanto el término libertad, que han contribuido a que el ser humano no lo entienda y por lo tanto no se acerque a Dios para encontrar paz verdadera y duradera.

Lamentablemente, el hombre, a lo largo de toda su existencia ha vivido de interpretaciones erradas acerca de la verdad bíblica. Por lo cual, se hizo esclavo de creencias equivocadas, tergiversadas y se colocó lejos de lo que Dios enseña. Se plegó a enseñanzas que le hicieron dependiente de errores, haciéndose cautivo de su propia ignorancia. Y eso no es bueno para la Salvación, que es lo que Cristo anhela para el ser humano. Hablar de libertad en Cristo es independizarse de las tergiversaciones, librarse de la esclavitud de lo falso. Dios, en la persona de nuestro Señor Jesucristo, al morir en la cruz del calvario nos hizo libre de la condenación del pecado. Esa es la verdadera libertad en Cristo y es hacia allá donde debemos apuntar a pesar de cualquier circunstancia.

Dios dijo: “Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”, y es algo sobre la cual el hombre debe meditar mas hoy día para su propio beneficio. Dice la escritora norteamericana Helen White “Dios no domina nuestra mente sin nuestro consentimiento; pero si deseamos conocer y hacer su voluntad, se nos dirige la promesa de Juan 8:32”

Un ejemplo. Cuando el Señor Jesús se encuentra en Capernaum con el endemoniado, en la misma Sinagoga, lo cual evidencia que Satanás planta su bandera dentro de las iglesias cristianas, este hombre, cautivo por el maligno, comienza a dar gritos espeluznantes. Pero en su mente anhela ser liberado de tan horrible condición. Entonces, quien habla a través de él es el Diablo. “¿Qué tienes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido a destruirnos? Sé quién eres, ¡el Santo de Dios!”Pero Jesús lo reprendió, diciendo: “Cállate, y sal de él”. Y el espíritu impuro lo sacudió con violencia, y clamando a gran voz, salió de él” Marc.1:24-27.

La escritora ya mencionada afirma. “Cada hombre está libre para elegir el poder que quiera ver dominar sobre él. … El endemoniado, en lugar de oraciones, no podía sino pronunciar las palabras de Satanás; sin embargo, la muda súplica de su corazón fue oída”. Es decir, Dios, el Señor Jesús que era Dios mismo, oyó la muda súplica de su corazón y actuó. ¿Cómo les parece?

Sencillamente, este hombre no quería cargar un demonio en su vida. Y el Señor Jesucristo que era y es el gran YO SOY, lo sabía. De allí que pudo oír en su mente, pensamiento y su corazón la súplica desesperada de este hombre y lo libertó. Ese es el propósito de Dios para ti y para mí aún en estos tiempos borrascosos, de tantas angustias en nuestro país. La libertad de la salvación por la fe directamente en Cristo. Amigo, créelo. “El Señor está velando sobre ti, tembloroso hijo de Dios.

¿Estás tentado? Te librará. ¿Eres débil? Te fortalecerá. ¿Eres ignorante? Te iluminará. ¿Estás herido? Te curará. Jehová “cuenta el número de las estrellas”; y es también el que “sana a los quebrantados de corazón, y liga sus heridas”